Trastorno Bipolar: definición y tratamientos
El Trastorno Bipolar o también llamado Trastorno Afectivo Bipolar, hace referencia al diagnóstico psiquiátrico por medio del cuál se describe un trastorno referente al estado de ánimo de las personas que se caracteriza por la aparición de uno o incluso más episodios que muestran niveles exageradamente altos de energía, cognición y también del estado anímico de la persona.
El Trastorno Bipolar desde el punto de vista clínico queda reflejado en estados de manía o, si el caso es menos acusado, hipomanía junto con episodios concomitantes o alternantes depresivos. Así pues, la persona afectada de Trastorno Bipolar experimenta cambios importantes en cuanto a su estado de ánimo, reflejando alegría y tristeza, y pasando de un estado a otro de forma más acusada que las personas que están libres de este Trastorno Bipolar.
Un desequilibrio electroquímico en los neurotransmisores cerebrales es la causa que desencadena el Trastorno Bipolar. El riesgo de suicidio, homicidio, accidentes y también de padecer enfermedades cardiovasculares es bastante más alto en personas con Trastorno Bipolar que en personas normales.
El Trastorno Bipolar es un trastorno crónico. Las personas que lo padecen tienen alto índice de morbilidad y mortalidad. Sin embargo este trastorno se puede tratar con atención integral sobre los aspectos biológicos, psicológicos y sociales. La Psicoterapia puede hacer desaparecer las crisis en el Trastorno Bipolar, pero se debe de realizar un correcto diagnóstico para posteriormente aplicar un correcto tratamiento.
Los tratamientos del trastorno bipolar pasan por hacer que el paciente y las personas que lo rodean tomen conciencia del problema, esto es algo esencial.
Existe farmacología, para este trastorno, pero siempre debe de ser aplicada por un médico o Psiquiatra. Los fármacos que suelen utilizarse suelen ser Benzodiazepinas, antipsicóticos y estabilizadores del estado anímico.
Suele comenzar con una manía que al final acaba en depresión ya que los patrones de cambios del estado anímico pueden ser cíclicos. Hay veces que predominan los episodios maníacos o depresivos.
En los niños, el Trastorno Bipolar, es en forma mixta como suele aparecer.





