Esquizofrenia: definición y tratamientos
El trastorno mental de esquizofrenia es un diagnóstico psiquiátrico que lo experimentan personas que tienen alterada la percepción de la realidad.
La Esquizofrenia tiene como característica principal una mutación sostenida en cuanto a diferentes aspectos del funcionamiento psíquico de la persona, afectando sobre todo a la conciencia de realidad, además de sufrir una desorganización neuropsicológica de mayor o menor intensidad, según sea el caso concreto. Las personas con Esquizofrenia experimentan acusados impedimentos para mantener conductas que tengan una motivación de cara a conseguir algunos objetivos o metas. Acusan también un alto grado de disfunción social.
La persona que padece Esquizofrenia tiene un pensamiento desorganizado, les cuesta mucho asociar, sufren delirios, alucinaciones y alteraciones en el ánimo, en sus emociones, en el lenguaje y en su conducta. Se cree que pueden ser factores causantes de Esquizofrenia el entorno de la infancia, la la neurobiología, y procesos psicológicos y sociales.
Las personas esquizofrenicas padecen un importante aumento de la dopamina en la vía mesolímbica del cerebro. No obstante, la
causalidad biológica, como en casi todos la patología psiquiatrica, continúa siendo una incongnita.
Actualmente no hay pruebas de laboratorio para el diagnóstico de la Esquizofrenia y se ha investigado que el uso de ciertos medicamentos y drogas recreativas parecen causar o empeorar los síntomas. Para los tratamientos de la Esquizofrenia se ha utilizado medicación antipsicótica, con el objetivo de anular la actividad de la dopamina.
El tratamiento con psicoterapia, es muy importante para los tratar la Esquizofrenia.





