Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad
El 1% de la población general lo padece, afectando al doble de hombres que de mujeres.
Es característico de las personas que padecen el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad es una preocupación por el orden, el perfeccionismo, el control mental y el control interpersonal, limitando su flexibilidad, espontaneidad y eficiencia, con intento de conseguir y mantener la sensación de control a través de una atención importante sobre las reglas, detalles triviales, protocolos,horarios, perdiendo el objetivo principal de la actividad.
La persona que padece Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad, debido al perfeccionismo y altos niveles de rendimiento que se autoimpone causa a estos sujetos una disfunción y un malestar importantes, pudiendo interesarles más la perfección sobre los detalles de un proyecto que el propio proyecto en sí, aunque no se finalice nunca.
Otra característica del Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad es la dedicación en exceso al trabajo y la productividad, excluyendo las actividades de ocio y las amistades. También se muestran inflexibles en temas referentes a la moral, ética o valores e incapaces de delegar trabajo en otras personas. Quieren que todo se haga a su manera y que todos se adapten a su forma de hacer las cosas.
También tienden al trastorno y enfado cuando no son capaces de controlar su entorno y además suelen ser tacaños, y demasiado previsores ante posibles catástrofes.
El afecto, los halagos..., no los suelen poder expresar.





