Trastorno somatomorfo indiferenciado
Las personas que padecen trastorno somatomorfo indiferenciado presentan síntomas físicos: cansancio crónico, molestias gastrointestinales o genitourinarias, pérdida del apetito, persistiendo al menos 6 meses sin que se puedan explicar por relación con una enfermedad médica conocida o por los efectos de alguna sustancia. Malestar clínico importante junto a deterioro social y laboral o de las áreas en las que se mueva el sujeto son algunos de los síntomas del trastorno somatomorfo indiferenciado. Si existe coincidencia con enfermedad médica los síntomas y el deterioro provocados son excesivamente grandes para lo que sería de esperar. El paciente no simula los síntomas.





